El Evangelio (del griego euangelion, "Buenas Nuevas") es el mensaje que el Señor Jesús ordenó predicar. Se resume en la obra completa de Jesucristo para reconciliar al hombre con Dios, proveyendo un camino de justicia que no se basa en las obras humanas.
Los Cuatro Pilares del Mensaje
1. La Condición del Pecado
Toda la humanidad está separada de Dios por el pecado. El pecado es transgresión de la ley y
lleva a la muerte (separación eterna).
Pasaje clave: "Por cuanto todos pecaron, y
están destituidos de la gloria de Dios." (Romanos 3:23)
2. La Obra Sustitutoria de Cristo
Jesús, siendo sin pecado (Hebreos 4:15), murió como sacrificio perfecto y sustituto en la
cruz para pagar la pena por los pecados del mundo.
Pasaje clave: "Mas Dios muestra su amor
para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." (Romanos
5:8)
3. La Resurrección Victoriosa
Jesús resucitó corporalmente al tercer día. La resurrección es la prueba de que Su
sacrificio fue aceptado por el Padre y de que Él es el Hijo de Dios.
Pasaje clave: "Si Cristo no ha resucitado,
vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe." (1 Corintios
15:14)
4. La Respuesta: Arrepentimiento y Fe
La salvación se recibe como un don por medio de la fe, no por obras. La fe debe ir
acompañada de arrepentimiento (cambio de mente y dirección) para confesar a Jesús como
Señor.
Pasaje clave: "Si confesares con tu boca
que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón... serás salvo." (Romanos
10:9)
La Gran Comisión
El Evangelio no es un secreto, sino un mensaje que debe ser proclamado a todas las naciones. Esta fue la orden final de Jesús a Sus discípulos, conocida como la Gran Comisión.
Mateo 28:19-20:
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”